...por enlazarme en tu bitácora. A una le hace ilusión que la gente vaya contribuyendo, poco a poco, a difundir su bitácora por la blogocosa. Pensaba ponerte un post en tu bitácora para agradecértelo, pero como va a quedar un poco solitario, casi mejor te lo pongo por aquí... al fin y al cabo, sé que lo vas a leer.
Ah, mandarache, gracias también a ti por avisarme. No sé cómo se te ocurrió buscar cuánta gente me tenía enlazada, pero de todos los que me enlazaron solamente desconocía a Borjamari.







mandarache
15 jul 2005 | 01:34 PM
Estaba probando esta herramienta:
http://www.technorati.com/
Que permite ver cuantas paginas han enlazado con algun comentario tuyo(ya que estamos en una ensalada de enlaces, yo la encontre aqui:http://barcepundit.blogspot.com/).
Por cierto, copia el comentario entero, que es precioso...;-):
El tablón naranja
De meme en meme -y tiro porque me toca- (verdaderas tablas de salvación para rellenar tanta mampostería hueca como pulula por los blogs), y con un fatigoso arsenal de pedantería y vanidad (perfectamente empaquetable para vender en gasolineras) transcurre esta cargada (también por cargante) bitácora. No contenta con semejante "contenido", su fértil y comprometidísima autora está empeñada en relatar sus plúmbeas cuitas usando un imposible tono de colegueo opusino, tono que coloca semejante "esperpento" a un paso de lo risible, cuando no del subrayado escandalosamente ridículo.
Admitiendo la verdad de gran parte de su contenido(es broma es broma, no me des con el hachaaaaa), la realidad es que el comentario en si que realiza el es una especie de descarga onanista de egolatria superlativa, llega a conseguir niveles de pedanteria de una elevacion celestial incluso dentro de los niveles de la intelectualidad española(que son altos, muy altos) para descender finalmente a rozar el suelo, intentando posar su delicado trasero, descendiendo a la prosaica y vulgar critica barriobajera, a lo que se ve obligado por la tremenda malignidad que rebosas.
Ale, es curioso, no conocia que existiera el titulo de critico de bitacoras, que supongo que requiere años de estudios, tener una seguridad en si mismo y en las opiniones propias rayanas en el narcisismo, y ganas de perder el tiempo y dar lecciones de lo megachachi que es uno pretendiendo hacernos tragar sus incoherencias, neuras y preferencias.
agente_naranja
15 jul 2005 | 01:36 PM
Ea, ea, no seas tan duro, hombre. Al fin y al cabo, Borjamari ha tenido un detalle enlazándome... ;-) y sinceramente, paso de juzgar el comentario, al fin y al cabo cada cual opina lo que su cabecita le dice :-P
mandarache
15 jul 2005 | 01:43 PM
Si no soy duro, si le doy la razon, tu te mereces eso y mas...
Sveret
15 jul 2005 | 02:19 PM
Nada, nada. Ese tío se merece la horca por no saber que se podían poner imágenes en los blogs con poner un poco de código html, y ni siquiera buscar o preguntar a nadie. Lo del comentario a tu blog... hay que mirar el lado bueno de las cosas: ya tienes un link más xDDD
juan
15 jul 2005 | 02:31 PM
Borjamari, si lees esto que sepas que yo también quiero que me linches en tu blog.
agente_naranja
15 jul 2005 | 02:38 PM
¿Verdad que sí, Juan? Es divertido... x'D
Yo te lincharía, pero es que me caes bien. No me saldría bien el linchamiento.
juan
15 jul 2005 | 02:49 PM
"Yo te lincharía (...) no me saldría bien el linchamiento."
Todo esto suena la mar de erótico, jopé...
Por cierto, yo precisamente descubrí (oh, qué descubrimiento) el blog de Borjamari cuando te sacaban a ti, agentita. Lo que no pillo es por qué el tipo elige ese nombre tan imbécil para un blog sobre blogs. También me parece un poco ridículo que mucha gente ande como loca por si le sacan y cómo le sacan en ese blog. En general la combinación fama-blog me resulta patética. Yo lo que quiero es pasta-blog, soy como el dueño de Zara: la fama para los mindundis.
agente_naranja
15 jul 2005 | 03:02 PM
Bueno, es algo que el tal Borjamari, por lo que he deducido leyéndole, no ha entendido aún: mucha gente escribe por escribir, no por la fama. De hecho, a la mayoría nos pasa, escribimos lo que nos apetece, cuando nos apetece y como nos apetece. Y sí, aunque reconozco que me hace ilusión que me lean (nunca he excluido esa pizca de vanidad que llevo dentro), tampoco me quita el sueño si alguna vez no lo hacen. Al fin y al cabo escribo sobre todo para mí misma.